Oyes a tu cuerpo? cuanto a dolido eso?

Comenzar a registrar lo que el cuerpo nos dice implica un trabajo interno que suele ser muy doloroso, como toda búsqueda de autoconocimiento. Generalmente nos encontramos con cosas que no nos gustan de nosotrxs, que rechazamos, quizá por los mandatos que nos impusieron, quizá porque son zonas oscuras que no terminamos de aceptar. Pero, nuestras sombras también nos pertenecen, y son sombras porque le damos valor negativo.
Es preciso aprender a aceptarnos con todo lo que vamos descubriendo, porque eso somos. Y es preciso aprender a ser cada vez más auténticos, y no mejores o parecidos a otrxs. Los modelos no sirven, ni siquiera la imagen que lxs demás se forman de nosotrxs. Si intentamos parecernos a eso terminamos deformándonos.
Ser más auténticos implica hacer lo que nuestro interior nos pide, nuestra alma, aunque a lxs demás no les guste. Y es la única forma de sentirnos vivos, libres y amados, por lo que somos y no por lo que podemos llegar a ser.
Cada unx es un ser único e irrepetible y merecedor de amor por el sencillo hecho de existir. No tenemos que demostrarle nada a nadie, sólo escucharnos. Si hemos transitado mucho dolor, tenemos que aprender de esas heridas, que lo que sufrimos nos sirva para dejar viejas estructuras, barreras y murallas. Y nos permita ser más flexibles, blanditos y libres.

Mesa de trabajo 1-100

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